Fraude de identidad, el delito con mayor crecimiento a nivel mundial

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Fraude de identidad, el delito con mayor crecimiento a nivel mundial

En promedio una persona invierte de 4.3 horas al día en redes sociales, el 60% de la población tiene cuentas activas en las principales comunidades online, 95% de empresas latinoamericanas están presentes en la web y el 43% de estas, utilizan este recurso como un canal de comunicación.

Estas cifras evidencian la exposición que la sociedad tiene cada vez más a la tecnología y con ello, la vulnerabilidad a experimentar un fraude de identidad. No se trata de satanizar a la evolución que esta ha tenido en los últimos años y que seguramente en los próximos la tendrá. El éxito está en usar a la misma tecnología, como una aliada en procesos de seguridad que permitan minimizar el riesgo de ser víctima de esta modalidad.

Entre los mecanismos más frecuentes para el robo de identidad, están promesas de premios, falsas promociones y formularios ficticios, donde el común denominador de todos estos, es la solicitud de datos personales los cuales una vez que son obtenidos, pasan a ser insumos ideales para este tipo de fraude.

¿Pero qué se puede hacer con esta problemática que cada vez va tomando mayor fuerza? El reconocimiento facial y de iris, la huella digital, y toda la innovación biométrica juegan un papel importante en la custodia y seguridad de la identidad de cada persona.

Los sistemas biométricos actualmente son de los recursos más confiables en varios sectores como la banca, gobierno, salud, cooperativas y retails. Su efectividad está basada en las metodologías de implementación, bajo diferentes normas y altos estándares de calidad.

Por ejemplo, algunos bancos han incorporado dentro de sus procesos de seguridad a la biometría dactilar y de reconocimiento facial. Actualmente trámites como transacciones por ventanilla, retiro de dinero, cambios de cheques, entrega de documentos, tarjetas, pin y todo lo relacionado con el gasto público, incluyen esta tecnología.

A esto se suma que el uso de Smartphones es cada vez más alto, aproximadamente el 52.9% de la población ecuatoriana dispone de un equipo de este tipo, lo que ha impulsado a la banca a migrar a accesos en línea y con esto incluir como método de seguridad a la identificación de rostros.

Por otro lado, el sector público se ha sumado al uso de sistemas biométricos y hoy en día los utiliza para las autorizaciones en la transferencia de dinero para pago de sueldos y obras. Adicional a esto, se encuentra también el reconocimiento de iris, el cual es aplicado al cobro del bono de desarrollo humano en cooperativas de ahorro y crédito.

Según Francisco Fuentes, Gerente General de Biométrika, “para conseguir la efectividad esperada con la implementación de estos recursos biométricos, es indispensable tener en cuenta que los sistemas deben estar en constante actualización y evolución, por ejemplo, tomas dactilares más rápidas y eficientes, métodos menos invasivos, etc. Es decir mientras más transparente sea el uso del sistema biométrico proporcionando seguridad adicional al servicio, va a ser aceptado de mejor manera por el usuario final. Si el acceso es tedioso, por más seguridad que este otorgue, tarde o temprano dejará de ser utilizado, lo cual representa un alto riesgo para la empresa o institución propietaria del servicio”.

Esto nos lleva a tener presente que es importante considerar que el usuario cumple un rol importante dentro del ciclo. Por ello, queremos compartir con ustedes algunas recomendaciones que deben ser tomadas en cuenta:

  • Revise sus estados financieros como un hábito
  • Guarde en lugares seguros sus documentos personales
  • No deje información valiosa en su escritorio o desprotegida en su computador
  • Rompa los documentos que bote a la basura
  • Cambie frecuentemente sus claves personales

La seguridad en los procesos bancarios es responsabilidad de las entidades públicas y privadas, son estas quienes deben contar con todos los recursos necesarios para proporcionar seguridad a sus clientes, bajo los estándares más altos de calidad. Por su parte, los beneficiarios de los servicios bancarios están en la obligación de ser meticulosos en la forma de manejar su información confidencial.